jueves, 16 de junio de 2011

CIEN, por José Beingolea Del Carpio

1910 CENTENARIO DE LA FAUA UNI 2010
Año II / Nº 13 / 08 de junio de 2011
Director: : José Beingolea Del Carpio


ATALAYA


Ganaron la esperanza y la democracia.

Las recientes y apasionadas elecciones han dejado lecciones que deberían trascender y, ojalá, sean el indicio de madurez ciudadana. Como lo dijimos, en la primera vuelta abundaron las ambiciones, el cálculo político banal e irresponsable, y la casi celebración de la superficialidad como unidad de medida para la elección del candidato. En el pronunciamiento que desde el 31 de mayo difundimos decíamos: “Si para algo sirve el sistema electoral vigente en el Perú es que obliga a elegir entre dos opciones. Gracias a él, los variados, débiles y dispersos grupos políticos quedan, siguiendo las convenciones de la aritmética, reducidos a dos grupos.”
El Salón dorado del Palacio de Gobierno. Foto: archivo JBDC.
Las opciones que pasan a la segunda vuelta electoral son obligados a las definiciones, pero esta vez dicho trámite acentuó los contenidos ideológico políticos, y la agrupación que marcó el paso en este campo fue Gana Perú, que hizo explícito su proyecto convirtiéndolo en flanco de ataques superficiales y prejuiciosos, que antes que elevar el nivel de la discusión y desarrollar la conciencia ciudadana sólo buscaron y consiguieron el objetivo de crear miedo. Los peruanos recibimos así un mensaje claro: el poder económico usará todos los medios posibles, sin ninguna restricción, para impedir los cambios. Así vimos a líderes (supuestamente demócratas y liberales) aceptar a fardo cerrado pasivos dictatoriales y delictivos. También presenciamos cómo uno de los grupos que controla un conjunto significativo de medios renunciaba a un pasado alineado casi siempre a la democracia liberal, orientándose esta vez en otra dirección, aplicaron la mordaza y el despido de sus periodistas librepensadores y recurrieron al mercenarismo de un tan desenfadado como anacrónico comunicador.
Frente a estos poderosos grupos, quienes han hecho posible el ascenso de Ollanta Humala a la presidencia del país, es un amplio sector popular y mesocrático, así como las regiones que por vez primera le arrebatan el peso político a la capital. Las redes sociales jugaron en este episodio un papel central. Un comunicativo titular resumió el desenlace: “la esperanza derrotó al miedo”.
Hay que ser conscientes sin embargo, que el triunfo ha sido por muy estrecho margen, que hay una poderosa oposición, que el grupo victorioso está conformado mediante alianzas muy frágiles, que la expectativa es muy grande y que la tarea recién empieza: Gana Perú tiene por delante la gran responsabilidad de responder a la esperanza y quienes nos hemos identificado con él a estar vigilantes y activos para fortalecer el desarrollo de la democracia, la institucionalidad política y el país.
Como en los inicios de la modernidad de la arquitectura en nuestro país, Adolfo Córdova, líder de la reforma de la enseñanza de la arquitectura (1946) y de la Agrupación Espacio (1947) consiguió nuclear un simbólico colectivo de arquitectos que hablaron claro a la hora de la verdad: "Votaremos por Ollanta Humala. Su adhesión al Acuerdo Nacional, su juramento de respetar la democracia y su propósito de mantener el crecimiento económico pero con inclusión, es decir con un modelo reajustado que permita la participación de los más pobres en sus beneficios, por derecho, y no por ignominioso “chorreo”, nos convencen y, al mismo tiempo, nos invitan a participar vigilantes de su cumplimiento, en corregir sus errores o en alertar sus eventuales desviaciones. Invocamos a los jóvenes para que voten informados de un pasado perverso que no vivieron, y en cuyo interesado silencio persiste gran parte de la prensa de hoy."  JBDC

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